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Fases del cabello: todo sobre el ciclo de crecimiento capilar

El ciclo capilar es un mecanismo fascinante: mientras algunos cabellos crecen, otros reposan y otros se desprenden, garantizando la renovación continua. Comprender estas etapas es clave para identificar los factores que pueden alterarlas y mantener la salud capilar en equilibrio.

¿Qué son las fases del cabello o ciclo capilar?

El ciclo capilar es el proceso continuo mediante el cual cada cabello nace, crece, descansa y se renueva. Está compuesto por cuatro fases: anágena, catágena y telógena, que permiten que cada día se caigan algunos cabellos sin afectar la densidad total, ya que otros comienzan a crecer en su lugar.

¿Cuáles son las fases del cabello?

Para entender cómo se renueva el pelo, es clave conocer sus fases principales. Estas son las que conforman el ciclo del cabello:

Fase anágena (crecimiento)

Es la etapa más larga y activa del ciclo capilar. Durante estos años, entre 2 y 7 según la persona, el folículo piloso produce cabello de forma continua, con un crecimiento promedio de 1 cm al mes. En condiciones normales, la mayoría de los cabellos del cuero cabelludo (85–90%) se encuentran en esta etapa, lo que determina la longitud máxima que podrá alcanzar cada hebra.

Fase catágena (transición)

La fase catágena marca el paso entre el crecimiento y el reposo. Es una etapa breve, de apenas 2 a 4 semanas, en la que el cabello deja de crecer y el folículo comienza a encogerse. Durante este proceso, el folículo se encoge y se separa de la papila dérmica que lo nutría, preparando el terreno para el reposo. Aunque es una fase fundamental, solo un 1% de los cabellos suelen estar en catágena, ya que su duración es muy corta en comparación con el resto del ciclo.

Fase telógena (reposo)

En esta fase del ciclo, el folículo entra en reposo por un periodo de 2 a 3 meses. El cabello permanece en el cuero cabelludo, pero sin crecer ni caerse de manera activa. Mientras tanto, debajo de él, comienza a desarrollarse un nuevo cabello que poco a poco irá desplazando al anterior.

En promedio, un 10–15% de los cabellos se encuentran en fase telógena. Al finalizar esta etapa, el ciclo se reinicia con el regreso a la fase anágena, dando paso al crecimiento de un nuevo pelo.

¿Qué factores alteran las fases del cabello?

Existen factores tanto internos como externos que pueden afectar el ciclo de vida del cabello, entre ellos:

Herencia y genética

La genética determina cuánto dura la fase de crecimiento, la densidad de folículos y la sensibilidad a hormonas como la DHT. En la alopecia androgenética, esta hormona acorta los ciclos y miniaturiza el cabello, provocando pérdida de densidad con los años. Incluso sin predisposición hereditaria, la edad suele acortar los ciclos y afinar el pelo.

Influencia hormonal

Cambios hormonales como el posparto o la menopausia pueden llevar a caídas abundantes. Alteraciones en la tiroides o el SOP también alteran el ciclo, al igual que algunos tratamientos hormonales o la suspensión de anticonceptivos.

Entorno y clima

La contaminación, la radiación solar y los cambios climáticos extremos generan estrés en el folículo, favoreciendo la caída. Es habitual que en otoño aumente el número de cabellos en fase de desprendimiento sin ser una patología. Proteger el cuero cabelludo y el cabello ayuda a equilibrar el ciclo.

Alimentación y nutrientes

El folículo requiere un aporte constante de nutrientes. La falta de hierro, zinc o biotina puede causar caídas difusas y cabello frágil. Dietas muy bajas en proteínas o pérdidas bruscas de peso también afectan, ya que el pelo está compuesto principalmente de queratina. Una alimentación variada y rica en vitaminas y minerales es clave para sostener el crecimiento.

Salud y estilo de vida

El estrés, la falta de sueño y enfermedades autoinmunes o metabólicas pueden alterar el ciclo y provocar efluvios telógenos. Medicamentos como quimioterapia, anticoagulantes o retinoides también influyen en la caída. Además, hábitos como el tabaquismo reducen la circulación del cuero cabelludo y aceleran el debilitamiento capilar.

Cuando estas variables desajustan el ciclo capilar, es fundamental contar con una evaluación médica especializada. En Capilea te ayudamos a identificar la causa y a diseñar un tratamiento personalizado.

¿Cómo mantener un ciclo capilar saludable?

Un cabello sano depende de cuidar cada etapa de su ciclo de crecimiento. Estos son algunos hábitos que ayudan a mantener la salud capilar:

  • Higiene capilar: lava el cabello según tu tipo (2–3 veces por semana en normales, más si es graso) con champús suaves. Usa acondicionador o mascarilla y evita el agua muy caliente.
  • Peinado y secado: desenreda con suavidad, preferiblemente en seco, con peines anchos o cerdas suaves. Seca presionando con toalla de microfibra y limita el secador a temperatura media.
  • Químicos y calor: reduce el uso de planchas, rizadores o tintes agresivos. Si los aplicas, usa protector térmico y hazlo con moderación. Evita peinados muy tirantes que dañen el folículo.
  • Alimentación equilibrada: incluye proteínas, hierro, zinc, biotina, vitaminas A, C, D y B, además de omega-3. Mantente hidratado para favorecer un cabello fuerte y flexible.
  • Estrés y descanso: practica ejercicio, meditación o actividades recreativas para controlar el estrés. Dormir 7–8 horas diarias favorece la regeneración y el equilibrio hormonal.
  • Hábitos saludables: evitar el tabaco, moderar el alcohol y controlar enfermedades crónicas. Protege tu cabello del sol, cloro y agua de mar para mantenerlo saludable.
Dudas frecuentes sobre las fases del cabello

¿Cuántos cabellos se pierden al día de forma normal?

Perder entre 50 y 100 cabellos diarios es parte natural del ciclo capilar, que alterna fases de crecimiento, reposo y caída. Si la pérdida supera esa cifra durante un tiempo prolongado, puede indicar un desequilibrio como el efluvio telógeno y conviene consultar a un profesional.

¿Cómo puedo saber en qué etapa está mi cabello?

Cada folículo vive su propio ciclo y no es posible identificarlo a simple vista. Sin embargo, la velocidad de crecimiento, la cantidad de pelo que se desprende al peinar o pruebas médicas como el pull test, tricograma o tricoscopia pueden dar una idea del estado del cabello.

¿Existen maneras de prolongar la fase anágena y minimizar la fase telógena?

Sí, cuidando el organismo y el cuero cabelludo. Una buena nutrición, manejo del estrés y hábitos saludables ayudan a alargar la fase de crecimiento. Además, tratamientos médicos como minoxidil, bioestimulación capilar o tratamiento capilar pueden favorecer que el cabello permanezca más tiempo en fase anágena.

¿Las fases del cabello son iguales en hombres y mujeres?

Ambos comparten las mismas fases del ciclo capilar, pero su duración puede variar según hormonas, genética o edad. Por eso, en mujeres influyen situaciones como el embarazo o la menopausia, mientras que en hombres es común que la sensibilidad a la DHT acorte la fase de crecimiento en la calvicie de patrón. El ciclo capilar es un engranaje perfecto que, cuando se altera, puede traducirse en caída excesiva o debilitamiento. La buena noticia es que, en Capilea, contamos con diagnósticos y tratamientos médicos capaces de restaurar su equilibrio. Agenda tu cita y recibe una evaluación personalizada para cuidar la salud de tu cabello.
Fuentes